lunes, 1 de diciembre de 2014

Bitácora Nº 12 - Construyendo una columna para la Ciudad de Dios


Desde inicios de bimestre se nos encomendó la complicada tarea de construir una de las columnas de la Ciudad de Dios hecha con tetra packs; y que cuando esta sea expuesta en la noche CdD, el 05 de diciembre, debía sostenerse por sí sola sin caerse. Debo admitir que cuando se nos encomendó la tarea estaba algo confundida pues no tenía la menor idea de cómo lograríamos algo por el estilo; sin embargo, ello supondría que sería todo un reto para 5to E (Emprender nuevos desafíos). Y fue así como dimos inicio a la construcción.

En primer lugar, no podíamos tener una columna de tetra packs sin tetra packs, entonces durante toda una semana y media tuvimos la misión de recolectar la mayor cantidad posible, y logramos el objetivo. Una vez conseguidos, procedimos a diseñar el plano. Una primera muestra fue la que cree con Paola, la presentamos y como siempre fue criticada, sobre como la pegaríamos y si se podría sostener; fue entonces como en medio de todo el barullo Edú se sentó y armó una nueva infraestructura, la cual recibió el visto bueno aunque aun así con ciertas dudas (Proponer y planificar actividades). Una vez que vimos que se podía lograr de manera estable, construyéndola sin emplear pegamento, procedimos a buscar con que unir los “ladrillos”. Fue todo un dilema, pues todos quisimos exponer nuestras ideas, o en sí un grupo contra Andrea y yo quienes habíamos tomado la iniciativa primero. Queríamos hacerlo con silicona y Daira con terokal; sucede que nos peleamos durante toda una tutoría con gritos y todo; y al final se planteó una solución completamente distinta.





Inesperadamente, Piero nos mencionó que si acabábamos la torre para el Agustarte o sea el viernes pasado, se nos daría mayor puntuación; lo cual aumentó la tensión porque debíamos hacerlo en menos tiempo. Cambiando el tema, el material que se usó para unirlo finalmente fue cinta aislante, por Andrea Niño; quien silenciosamente dio su parecer. La verdad es que fuimos construyéndola poco a poco, aunque debo admitir que en la construcción no participé mucho sino hasta el último momento, en el que forramos con un plástico especial y le colocamos las fotos. Recuerdo que al final tuvimos que trabajar bajo presión tan solo unos ocho del salón, pegando lo último y haciendo crecer nuestra torre pues la competencia nos sacaba unos seis pisos de altura (Trabajar en colaboración con otras personas) . Además, el nombre que le habíamos puesto era Espiral: formando la comunidad, pero tuvimos por cambiarlo ya que en el momento quien escribió el título se equivocó y terminó siendo: Un espiral de comunidad.


A pesar de que después de exhibirla se cayó y Piero la tuvo que levantar, ahora solo debemos perfeccionarla y hacer de esta una mejor versión que refleje nuestro esfuerzo. Este proyecto logró unirnos más como salón, pues nos tuvimos que comprometer una vez más con algo que necesitaba más de una mano de obra. Todos colaboramos con nuestra columna y esperamos que sirva para contribuir con la Ciudad de Dios.



No hay comentarios:

Publicar un comentario