lunes, 3 de noviembre de 2014

Bitácora Nº 11 - La última clase de inglés

El sábado 11 de noviembre tuvimos nuestra última sesión de clases en el colegio Santa Rosa de Llanavilla, enseñaríamos inglés por última vez para nuestros pequeños no tan niños de quinto y sexto de primaria. Creo que me llevo una linda experiencia, y muchísimas cosas más que explicaré a lo largo de esta bitácora.

La planificación de esta semana fue increíble, porque como nunca hubo una, y fue más que notable. Propuse hacer el tema del I want to be a... Sucede que mi hermana también estaba abordando ese tema y me pareció uno sencillo para aprender en una clase y además, dinámico para tratar (Proponer y planificar actividades). Decidimos que iniciaríamos con el vocabulario de Jobs, el cual les daría opciones para usar, al tratar el tema central; presentamos los más básicos como doctor, musician, soccer player, los cuales podrían gustar. Luego repartiríamos hojas en las que ellos dibujarían lo que quisieran ser, y abajo colocarían el I want to be a… Después, estaba previsto salir para hacer dinámicas: la primera consistía en un juego parecido al del juguemos en el bosque pero con profesiones, y otro uno de carreras y Jobs. Y finalmente acabaríamos con una entrega de mensajitos en los que agradecíamos todo lo que nos habían enseñado, de cómo tratar a niños no tan niños hasta el hecho de enseñar,  y chocolates.

Llegamos a Llanavilla con las ansias de punta; Piero nos había hablado todo el camino hasta allá de lo importante que sería esa última sesión, recordando además que esta no estaba prevista pero nos la daba como una segunda oportunidad de un buen cierre. Los niños iban llegando y por más que no había ido hacía un buen tiempo para enseñar, pude reconocer algunas caras. En ese transcurso íbamos colocando en pequeñas comunidades las carpetas, y pegamos las flashcards en la pizarra. Noté la presencia de chicas a las cuales jamás había visto, y pues parecían de mi edad, incluso mayores que yo, entonces me pregunté ¿cómo les iba a enseñar? (Emprender nuevos desafíos)

Iniciamos la clase con una breve oración hecha por Valeria Gordillo, quien arrancó también con el vocabulario, pasándome la batuta a mí. Traté de usar el método que me acuerdo mis misses de primaria hacían, el hecho de repetir; luego fue el turno de José, seguido de Valeria Mariño (Trabajar en colaboración con otras personas). Una vez ya captado el tema de Jobs, procedimos a hacer los dibujos con su respectivo I want to be ya previstos; aunque Piero al enterarse que haríamos ese tema nos pidió que hagamos uso del Golden Circle, ¿por qué habían elegido esa profesión? Haciendo alusión a la trascendencia. Gracias a esa dinámica pude conocer a esas chicas que creí imposibles de participar, las cuales me parecían más tímidas y calladas imposibles; fueron ellas las que me demostraron que las apariencias engañan, y que entre ellas pueden ser las más extrovertidas, cuando no hay quien se pueda burlar si dicen algo incorrecto. Conocí a Lucero, quien fue la pequeña excepción, junto a Mayra; porque ellas sí que no querían hablar. Me dio que pensar que en un momento de la clase, cuando por fin conseguía hacer que me diga cosas asintiendo la directora la haya mandado a sacar, enojada. Sentí impotencia de no poder decirle que no estaba haciendo nada malo, que era su forma de ser tímida; ella en cierta forma me hacía acordar a mí hace unos años.

La clase siguió muy bien, usamos el Círculo de Oro (What, How, Why) con todo el salón; habían futuros futbolistas con ganas de llevar a la blanquirroja al mundial, músicos que darían conciertos por todo el mundo, policías que no iban a permitir coimas ni traficantes de droga, hasta una diseñadora de quien dijo que no de modas, porque me dio a entender que cada uno debe elegir su propio estilo. Además, Juan Carlos quería ser un aviador, aunque al principio no quería contarme, pensó que pensaría que es algo trillado; pero le dije que si ese era su sueño pues que debía hacer lo imposible para lograrlo. 

Llegamos a la conclusión de que en todas las profesiones era necesario el inglés, y que con lo mucho o poco que habían aprendido de nosotros, pues esperábamos que los haga mejores personas en su futuro. Sentí esas ganas de hacer de este un país mejor. Después salimos al patio a hacer la dinámica de carreras, pues ya habíamos ocupado el tiempo de hacer la del lobo que estás haciendo. Los vi correr con demasiadas ganas a todos y cada uno de ellos, a las pequeñas tímidas y a los que me decían I don’t entender al inicio del año, a los que eran entusiastas como a los que no querían participar porque les parecía aburrido; todos simplemente en ese momento eran niños, que en unos años ya no serían niños, a los cuales les deseábamos lo mejor en su futuro ahora que conocíamos que querían ser cuando sean grandes.

Según me contaron, el cierre de la clase fue algo emotivo; no pude estar ahí pues tenía academia y me fueron a recoger antes de eso. Me hubiera gustado ir a darles un gran abrazo a mis nuevas amigas, con las cuales no me imaginé conversar al iniciar la clase; a Juan Carlos, quien me hace recordar a mi hermano; a Mariana quien por más fuerte que se aparente, es una niña muy frágil, quien quiere ser veterinaria por cierto; a los revoltosos, en especial a Luigi, quien casi me causa un infarto cuando se cayó corriendo de espaldas; a Mayra, a quien si quiera logré robarle una sonrisa; y a Lucero, con quien me quedé corta de palabras, con quien me hubiera gustado compartir mis ganas de cambiar el mundo y hacer de este uno mejor, con quien identifiqué mi timidez de pequeña, quien posiblemente solo necesitaba que alguien confíe en ella y le diga que por más que se equivoque no éramos quienes para juzgarla, quien fue especial y me alegró el día con solo asentirme diciéndome que sí (Mostrar perseverancia y compromiso personal en sus actividades). La verdad es que todos esos pequeños me enseñaron como sería ser profesora, lo cual está entre mis opciones de lo que quisiera ser, pero que aún no estoy segura; me enseñaron que hay que encontrarle el lado divertido a las cosas; y que si algo me importa pues debo esforzarme hasta conseguirlo. Realmente le encontré un sentido a esta oportunidad que se me dio de mejorar la educación (Participar en actividades y proyectos sobre temas de importancia globalaunque considero que en sí, esta última clase fue un acto de amor.


No hay comentarios:

Publicar un comentario