Últimamente he decidido darle un giro a mi forma de liderar, la cual no era liderar propiamente, a pesar de que había la intención
de que fuese. Fue increíble ver cómo gracias a la interdisciplinariedad, logré hallar una buena respuesta en mi clase de empresa y gestión.
Antes de explicar cuál ha sido la experiencia que he
tenido, quiero colocar acá algo que mencionó Piero, asesor CAS y además tutor mío, en su clase, lo cual me hizo reflexionar mucho:
“Liderar no significa solucionarle los problemas a la gente; liderar es enseñarle a tu gente a resolver sus problemas”.
Sucede que estábamos en clase de liderazgo empresarial; ya
habíamos tocado el tema de bajar a la cancha, que significa no solo delegar desde
arriba sino apoyar también abajo. Aprendimos que no existe el liderazgo
negativo ni nada por el estilo. Pero esta frase que Piero colocó en la pizarra me hizo inmediatamente relacionarlo
con el proyecto Llanavilla.
Traté de preguntarle acerca de eso en clase, y aunque no
comprendió demasiado, creo que me respondí por mí misma. Sucede que últimamente
no he sido una buena líder, y es que incluso no he liderado, por más de haber tenido la intención de hacerlo. Recordé que llegué al punto de asumir un rol de
autoridad o si me iba al otro extremo, me ponía en una actitud muy callada, con temor de decir
mis ideas por miedo a que me juzguen y que piensen que me considero la única que
puede aportar (Adquirir una mayor conciencia de sus propias cualidades y áreas de crecimiento).
Sucede que solucionarles los problemas a las personas no
demanda nada, ni tiempo ni esfuerzo. Y es que resultó sencillo darle la clase
hecha a mis compañeros de proyecto. Me demandó media hora realizar un buen
plan por mí misma, y plasmarlo de una forma en la que entendieran fácilmente. No me percaté
que haciéndolo, hacía que se acostumbraran a
que la clase la planificara yo, o bien Adrián, a tal punto que dejé de oír
ideas; ya que, asumía que finalmente me cargaría con la responsabilidad (Considerar las implicancias éticas de sus acciones). No obstante, animarlos a que cooperen resulta costar el triple, hasta
más.
Esta semana al oír a Piero me propuse tratar de liderar como
se debe (Mostrar perseverancia y compromiso personal en sus actividades). No hacerles el trabajo, a pesar de que quería hacerlo; eso me costó. Este
sábado los niños vendrán al colegio, mi colegio, a recibir la clase aquí. Tuvimos
unas cuantas conversaciones grupales, por medio de redes sociales, en las que se daban ideas inconcretas, sin aterrizar. Les pedía que dieran las suyas pero que sean ideas
que en Llanavilla no se puedan realizar y el resultado fue algo disperso;
algunos se quejaron de que no aportaba nada, a pesar de que moría de ganas de
hacerlo sabía que era su turno de aportar; y que además todo se podía realizar
allá.
Ahí es cuando decidí entrar a tallar más; sin la necesidad
de aportarlo todo, sino dando referencias a lo que creía podría ser una buena
idea; y resultó como lo esperaba. Probablemente, no dieron las ideas que yo hubiera pensado, pero logré comprender que no hay ideas malas, sino distintas a lo que pueda pensar yo (Proponer y planificar actividades).
Una vez que noté que habían dado su mayor esfuerzo, intervine; junté las ideas de todos para convertir todo en un solo proyecto (Trabajar en colaboración con otras personas). Y
hasta lo que sé por ahora, mi liderazgo está en plan de mejora y ha avanzado un
uno por ciento.
Sé que me costará muchísimo callarme y escuchar a los demás,
me costará más aun el hecho de moverlos para que den sus propias soluciones;
solo espero no equivocarme y hacer lo que se supondría haría buen líder. Sé que es posible que trascienda un poquito al hacer que los demás se sientan escuchados, que han valorado
sus ideas.
No dejo de lado el hecho de que no supe reaccionar con
Andrea y que en un comienzo renegué mucho con ellos; tuve que tomar más
conciencia mis errores si quiero mejorar a futuro.
Los pequeños son especiales para mí y realmente quiero darles lo mejor que pueda, pero ahora también de la mejor manera con mi pequeña comunidad. Espero haberlos motivado y los resultados los veré cuando pueda llevar las estrategias a la cancha; y esta vez proponerme no estar en la tribuna.
Los pequeños son especiales para mí y realmente quiero darles lo mejor que pueda, pero ahora también de la mejor manera con mi pequeña comunidad. Espero haberlos motivado y los resultados los veré cuando pueda llevar las estrategias a la cancha; y esta vez proponerme no estar en la tribuna.