miércoles, 25 de marzo de 2015

Bitácora Nº 15 - Limpieza de playas y reencuentro con Llanavilla

El fin de semana pasado, tuve la oportunidad de regresar al colegio Santa Rosa de Llanavilla, en el cual realicé todo mi proyecto CAS el año anterior. El motivo en esta ocasión no fue ir a dictar clases, sino participar de la inauguración de la biblioteca que un grupo de compañeros ha construido e implementado allí. Además, cerca al colegio se encuentra la playa, la cual está declarada contaminada, aunque eso se podía deducir a simple vista; por ese motivo, también fuimos allá para limpiarla.







Llegué al colegio temprano, a las ocho y treinta de la mañana, y vi cómo iban llegando mis compañeros. Fue así como entre conversación y conversación me percaté que me había olvidado los guantes con los que se suponía iba a recoger la basura; considerando que estos podían llegar a ser tóxicos. Pensé en ir al laboratorio de biología a pedirle un par a la laboratorista pero ya varios amigos habían ido, fue entonces cuando vi al señor Dimas, el encargado de la limpieza del pabellón. Recordé que en más de una ocasión lo había visto usar unos guantes bastante gruesos como instrumento de trabajo, así que le pregunté si me podría prestar un par y el accedió. La verdad es que me daba vergüenza el hecho de pedírselos porque vaya a ser que los necesitaba más tarde o algo por el estilo, pero el accedió sin pensarlo dos veces, lo cual aunque suene extraño me animó en cierta forma a poner bastante de mi parte en la actividad y comprometerme; y creo que lo pude demostrar a lo largo de la mañana.  [Mostrar perseverancia y compromiso personal en sus actividades]

Una vez que llegamos al colegio Santa Rosa de Llanavilla, pude reconocer algunos rostros de los niños que habían ido a la inauguración de la biblioteca. Pude ver que algunos, por increíble que parezca, han crecido bastante este verano. Ahí estaba Mariana, a quien le enseñé el año pasado, con una gran sonrisa de sorpresa por vernos, lo que me dio a entender que de seguro la mayoría de personas que van a  ayudar no suelen regresar. Me puse a pensar en que eso en todo caso sería asistencialismo más que responsabilidad social; y que si bien contribuye a la institución, podría dejar un sinsabor a los niños que se encariñan muy rápido con las personas que llegan.
[Considera las implicaciones éticas de sus acciones]


Una vez inaugurada la biblioteca, partimos a la playa que se encontraba aproximadamente a una cuadra del colegio, o quizá menos. Por una casualidad, había llovido, lo cual dificultó un poco el trabajo. Previamente, junto a un grupo de compañeros que conformamos la coordinación en nuestro salón, planificamos dividir el salón en seis grupos de cuatro, lo cual facilitó el trabajo al momento de repartir las bolsas de basura y el espacio que nos asignaron como salón. Mi grupo y yo decidimos que todos recogeríamos a la vez y conforme avanzábamos, se iba a ir acomodando la bolsa. En mi opinión la actividad se desarrolló bastante bien, limpiamos una buena parte de la playa, aunque debo admitir que más de uno se quedó con las ganas de continuar.
[Proponer y planificar actividades]
[Trabaja en colaboración de otras personas]









Considero que por más que hayamos limpiado poco a comparación de toda la playa, y que posiblemente se continúe ensuciando los días siguientes; el hecho de haber hecho algo por cambiar la situación es algo grande. Lo sería aún más si alguien que nos haya observado haciéndolo pues lo decida hacer al día siguiente y así continuar con la cadena. Y es que supongo que por lo cerca que está ubicada, los niños pasan su verano allí o cerca, lo cual no es nada saludable. Es reconfortante pensar que si quiera hemos puesto nuestro granito de arena en lo que es la limpieza de playas.
[Participar en actividades y proyectos sobre temas de importancia global]



Al volver al colegio, me acerqué a uno de mis alumnos, también del anterior año, y le pregunté además de cómo había pasado sus vacaciones, por Juan Carlos; y es que lo relacioné bastante con mi hermano. Tenía el temor de que formara parte del grupo de niños de sexto que pues terminan la primaria y de ahí son hasta obligados a vender en las calles. Me sentí realmente tranquila cuando me dijo que había viajado con su familia a la selva y que posiblemente regresaría para continuar con sus estudios este año. Es tan extraño el hecho de que haya marcado tanto en mí, y espero que este año pueda darme la oportunidad de conocer nuevos niños y ayudarlos en lo que me sea posible.

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