domingo, 4 de mayo de 2014

Bitácora Nº 05 - Nuevas experiencias

Retomando las bitácoras las cuales he dejado de lado un poco... Esta fue mi segunda experiencia en Llanavilla… Esta vez no fui a almorzar; preferí quedarme a terminar todo, comer un triple y punto; y conseguí mi objetivo. Y es que los niños se merecen lo mejor, o por lo menos es lo que yo quiero darles. Valió la pena y en esta bitácora lo demostraré.

Esta clase fue particularmente especial, nos ayudaron muchachos ex alumnos del colegio y en mi opinión nos hicieron bastante ayuda, lo precioso fue que en cada salón que los ubiqué dieron su 101% la verdad, fueron precisos ya que faltaban profesores (Trabajar en colaboración con otras personas). Quien lo diría en una clase normal un profesor da la clase, nosotros somos mínimo cuatro, en fin.

Tomé en cuenta todos los errores de nuestra primera vez. Sin embargo, llegamos tarde a nuestra clase, es algo que trataré en lo posible no volver a cometer. Llegamos y lo primero que hice fue ubicar a cada profesor en su respectiva aula, como la anterior vez, me fui fijando en quien necesitaría mi apoyo.

El primer salón que visité fue el de Carlitos, 3ero y 4rto de primaria… Los chicos estaban súper atentos con Valeria, una de los ex alumnos; creo que el hecho de que es más grande funciona. Aunque no le quito el mérito, gracias a que ellano tuve que pasarme más que dos veces por ahí.




Luego fui a inicial, esos pequeños siempre están algo alborotados, son pequeños así que… Es normal. Lo que sí, Nicolle le puso mucho punche ese día, no tuve que intervenir demasiado. Aunque cada pequeño momento que tengo, me gusta enseñar.

Me olvidaba de mencionar que este día también era importante porque el salón que nos acompañaba nunca había ido, no tenían nuestra experiencia de un día. Así que la idea era que nos estarían observando. Éramos modelos ahí.

Volviendo al tema inicial ellos practicaron frutas, me encantó que usaran las frutas en sí para repasar colores y enseñarlas en inglés. Luego, como ya había planeado con Nicolle previamente, hicimos el trencito. Luego de una lluvia de ideas en la biblioteca unos días antes, llegamos a la conclusión de que los niños debían aplicar los conceptos aprendidos en su vida diaria; por lo que, el trencito nos lo facilitaría. La dinámica consistió en guiar a los niños en una columna alrededor del colegio, señalándoles objetos como la bandera, la pared o una maceta; y que pudieran identificar los colores tanto en español como en inglés.  (Proponer y planificar actividades). Todos los niños estaban súper entusiasmados, y rápidamente se ordenaron para hacerlo. Nicolle y yo dirigimos esa actividad las dos juntas. Pero al momento de preguntarles y decirles ¡Hey! ¡una mesa! ¿De qué color es esta mesa? Y que todos me respondan gritando súper fuerte: ¡Red!, me emocionó; y más aún, que ellos se emocionaran conmigo era mágico. Nunca me había sentido así en ninguna exposición que haya tenido en el colegio, pero el no tener pánico escénico me ayudó a llegar a ellos (Adquirir una mayor conciencia de sus propias cualidades y áreas de crecimiento). Al finalizar esa actividad, salí del salón en busca de otro.


Llegué al salón de 5to y 6to, los más grandes, quienes por el hecho de ser mayores, son más tranquilos. No demoré allí mucho, fue en ese momento cuando solo me paré en la ventana a ver la clase, sin darla ni entrar, solo la vi; y fue extraño, extrañamente lindo. Consideré que si entraba hubiera hecho que se distraigan, llamando la atención; y caí en la cuenta de que el objetivo era enseñarles, no que enfoquen su atención en mí (Considerar las implicancias éticas de sus acciones).

Después, fui a un salón en el que nunca había estado; a penas llegué vi a Valeria y Gerald tratando de llamar su atención, pero no lo lograban. En ese momento pensé en lo de hace un momento, ¿entrar o no entrar?, dejar que sigan ellos o apoyar. Finalmente, decidí ingresar y preguntarle a Valeria si podía ayudar y me dejo. Entonces, al entrar les dije: ¡Hi everybody!, recuerdo que fue eso porque un niño me pregunto que significaba y les dije a todos que era un saludo; junto a Valeria salimos y volvimos a entrar y dije lo mismo solo que esta vez, ellos respondieron igual; quizá con algo de errores de pronunciación, pero me sorprendió que a pesar de que no se los había enseñado, lo aprendieron. Continué con un juego con los colores que Gerald y Valeria habían enseñado: red, yellow, green y blue. La idea era que si yo decía yellow, todos se ponían de pie; y si decía green se sentaban. Lo probé por un par de veces, al inició no captaban mucho la idea, así que tuve que comenzar a saltar y a hacer todo a la vez, a moverme mucho, y eso terminó funcionando. Pude notar también la presencia de los chicos de 4to B y le dejé la batuta a Valeria para qué siga con eso. Cuando ya tenían la dinámica aprendida, propuse que al decir "red" debían levantar los brazos al aire y si decía "blue" debían bajarlos. Igual funcionó. Luego de eso, Valeria prosiguió con ellos, mientras iba a ver a los chicos de inicial. Pude darme cuenta cuando iba camino al otro salón que las dinámicas comenzaban a volverse mi punto fuerte (Desarrollar nuevas habilidades).



Llegué y fue increíble, todo bajo control. Todos coloreando cuadernos con hojas impresas pegadas. Todos avanzando muy bien. Sentí orgullo por Nicolle, Aarom, Fabrizio, Sergio y Andrea; en verdad lo estaban llevando por buen camino a pesar de que los pequeños suelen ser difíciles.

Saliendo de inicial, volví a ver cómo iban con Valeria y los demás, y seguían muy bien, me contaron que habían hecho lo que les sugerí, ir afuera y hacer competencias para aprender; aunque me llamó la atención nuevamente Carlitos, volvió a estar triste de nuevo… Lo saqué un momento no sé sentí que debía hablar con él, si estaba así a dentro no aprendería nada. Me contó varias cosas que sinceramente me demostraban que iniciaba a confiar en mí. Tiene dos hermanos que también estudian ahí, Lucía y Persi, quienes no he tenido el placer de conocer. Esto es increíble, no creí que como coordinadora me pudiera pegar a un pequeño, conocerlo y así poder quizá apoyarlo (Mostrar perseverancia y compromiso personal en sus actividades).

Y ahí finalizan todos, terminamos el día y me tuve que ir temprano… A penas terminaba la clase fueron a verme pues tenía un compromiso saliendo del colegio en Llanavilla. Pero me gustó ese día. Me puso algo triste no saber de Ángela, la niña que no estudiaba en el colegio. Sin embargo, pude ver a Angélica… Llevaba un bonito vestido de flores (Ella aparece en una de las fotos, con una pera en la cara).

Puedo concluir que este día en Ciudad de Dios la pasé muy bien, me inspira a volver a ir y seguir regalando sonrisas y recibirlas, y puedo comprobar que no necesitas mucho para ayudar solo amor y muchas ganas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario